Ondas de choque
La terapia de ondas de choque es un tratamiento no invasivo que utiliza ondas acústicas de baja intensidad para estimular la regeneración de tejidos y mejorar la vascularización en diferentes afecciones urológicas.
Este procedimiento actúa promoviendo la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), lo que mejora la circulación en los tejidos tratados y favorece su recuperación sin necesidad de cirugía ni medicación continua.
¿Para qué se utiliza?
La terapia de ondas de choque se emplea en diversas patologías urológicas y andrológicas, entre ellas:
Disfunción eréctil (DE) vascular
- Indicado en hombres con disfunción eréctil causada por problemas circulatorios.
- Estimula la regeneración de los vasos sanguíneos en el pene, mejorando la calidad de la erección de manera natural.
Enfermedad de Peyronie (incurvación peneana)
- Ayuda a romper las placas fibrosas en el pene y reducir la curvatura progresiva.
- Puede aliviar el dolor asociado a la fase activa de la enfermedad.
Síndrome de dolor pélvico crónico y prostatitis crónica
- Reduce la inflamación y mejora la circulación en la próstata y tejidos pélvicos.
- Disminuye el dolor y la incomodidad en pacientes con prostatitis no bacteriana o dolor pélvico persistente.
Principales beneficios
- No invasivo y sin efectos secundarios graves → Se realiza de forma ambulatoria sin necesidad de anestesia ni hospitalización.
- Estimula la regeneración natural → No se basa en fármacos ni cirugía, promoviendo la recuperación de los tejidos tratados.
- Eficacia en disfunción eréctil de origen vascular → Mejora la función eréctil en muchos pacientes sin necesidad de medicación diaria.
- Reducción del dolor y la inflamación → Especialmente útil en pacientes con prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico.
- Alternativa en la enfermedad de Peyronie → Puede retrasar la progresión y mejorar la sintomatología sin necesidad de cirugía.
Consideraciones especiales
- No todos los pacientes son candidatos ideales → En casos de disfunción eréctil severa causada por daño neurológico o enfermedades avanzadas, la efectividad puede ser limitada.
- Requiere varias sesiones → Generalmente se necesitan entre 6 y 12 sesiones para lograr efectos óptimos.
- Resultados progresivos → La mejoría en la función eréctil o reducción del dolor pélvico suele observarse en las semanas posteriores al tratamiento.